Técnica autocontrol para niños

Técnica de autocontrol infantil: AUTOINSTRUCCIONES

 

Es una técnica cognitiva diseñada por Meichenbaum. Consiste en modificar el diálogo interno de la persona para facilitar el afrontamiento de una determinada tarea, situación o acontecimiento.

Se utiliza generalmente acompañado de otros procedimientos de modificación de conducta.

 

Antes de comenzar el entrenamiento en auto instrucciones se pide al niño que observe y registre el diálogo interno que mantiene mientras realiza una determinada tarea, conducta o se enfrenta a una situación.

Es necesario, por tanto, enseñar al niño a analizar las distintas secuencias de acciones que llevan a una conducta meta determinada y qué tipo de autoverbalizaciones o autoinstrucciones pueden ser las más adecuadas en cada una de las secuencias.

 

Lo que el modelo trata de enseñar a través de estas instrucciones puede concretarse en:

1º- Definir el Problema: ¿Qué tengo que hacer?
2º- Guía de la Respuesta: ¿Cómo tengo que hacerlo? (despacio, pinta la raya hacia abajo….).
3º- Autorrefuerzo: Lo estoy haciendo bastante bien.
4º- Autocorrección: En el caso de que no se alcance el objetivo propuesto, afrontar el error (si cometo un error puedo continuar. Iré mas despacio.

 

Lo que el modelo trata de enseñar a través de estas instrucciones puede concretarse en:

1º- Definir el Problema: ¿Qué tengo que hacer?
2º- Guía de la Respuesta: ¿Cómo tengo que hacerlo? (despacio, pinta la raya hacia abajo….).
3º- Autorrefuerzo: Lo estoy haciendo bastante bien.
4º- Autocorrección: En el caso de que no se alcance el objetivo propuesto, afrontar el error (si cometo un error puedo continuar. Iré más despacio.

Para facilitar el proceso de interiorización de las autoinstrucciones, se siguió la secuencia sugerida pro Luria, para la adquisición del control de la conducta motora voluntaria.

Fases:

  1. Un adulto (modelo) realizaba en presencia del niño un dibujo, dándose instrucciones concretas relevantes para la tarea.
  2. El niño realizaba el dibujo mientras que el modelo adulto iba verbalizando en voz alta, instrucciones similares a las que se dio él, adaptándolas a la ejecución concreta del niño (guía externa explícita).
  3. El niño realizaba el dibujo nuevamente pero dándose las instrucciones él mismo en voz alta (autoguía explícita).
  4. El niño realizaba el dibujo dándose las instrucciones en voz baja (autoguía explícita desvanecida).
  5. El niño verbalizaba el dibujo dándose las instrucciones concretas pertinentes sin verbalizarlas (autoguía encubierta).

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