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PENSAMIENTOS AUTOMÁTICOS

Podemos definir de manera coloquial los pensamientos automáticos como aquellos que nos vienen de repente a la cabeza sin que podamos evitarlo.

No suelen ser precisamente pensamientos positivos, más bien suelen ser negativos pero también tienen otras características como por ejemplo:

* Suelen ser cortos, con palabras concretas o imágenes visuales breves:

Un joven que temía ser rechazado se decía a sí mismo: «Ella no te quiere. Te encuentra tonto ». Un agente de bolsa se decía a sí mismo «déjalo», y se generaba así mismo depresión respecto a una pérdida financiera.

A menudo los pensamientos automáticos parecen taquigrafiados, compuestos por unas pocas y esenciales palabras o una imagen visual breve. Una mujer que temía las alturas se imaginó durante medio segundo que el suelo se inclinaba y sintió como si cayera por la ventana.

Esta imaginación momentánea disparó una crisis de ansiedad como si hubiera subido a una altura de tres pisos. El taquigrafiado está expresado a menudo con estilo telegráfico: «solo… enfermo… no puedo resistirlo… cáncer… malo». Una palabra o una frase corta funciona como un encabezamiento de un grupo de recuerdos temidos, temores o autorreproches. A veces el pensamiento automático es una breve reconstrucción de un suceso pasado. Una mujer deprimida retenía en la memoria la escalera de unos grandes almacenes en donde su marido le anunció por primera vez su intención de dejarla. La imagen de la escalera estaba muy ligada a todos los sentimientos asociados con aquella pérdida.

3.Los pensamientos automáticos, no importa lo irracionales que sean, casi siempre son creídos.

Un hombre que reaccionó con rabia por la muerte de su mejor amigo fue capaz de pensar por algún tiempo que la muerte le había llegado deliberadamente para castigarle a él. Estos pensamientos tenían la misma credibilidad que si fueran impresiones directas de los sentidos. Se adscribe el mismo valor de verdad a los pensamientos automáticos que a las percepciones sensoriales del mundo externo. Los pensamientos automáticos son creíbles porque casi no se notan, por lo que no son cuestionados. Simplemente no permiten ser probados, ni sus implicaciones y conclusiones son sometidas a un análisis lógico.

4.Los pensamientos automáticos se viven como espontáneos.

Entran de golpe en la mente; engañosos, a veces determinan estereotipos o juicios que parecen verdaderos.

A menudo los pensamientos automáticos se expresan en términos de «habría de, tendría que, o debería».

Una viuda tuvo el siguiente pensamiento: «Deberías salir sola; no puedes agobiar a tus amigos». Cada vez que el pensamiento se infiltraba en su cabeza se desesperaba. La gente se tortura a sí misma con obligaciones tales como «debería ser feliz… debería ser más enérgico, creativo, responsable, cariñoso, generoso». Cada «debería» precipita un sentimiento de culpabilidad o pérdida de autoestima.

Los pensamientos automáticos tienden a «dramatizar».

Estos pensamientos predicen catástrofes, ven peligros en todas partes y siempre suponen lo peor. Un dolor de estómago es síntoma de cáncer, una mirada distraída en la cara del amante es la primera señal de abandono. Las dramatizaciones constituyen la mayor fuente de ansiedad.

 

Los pensamientos automáticos son difíciles de desviar.

Puesto que son reflexivos y creíbles, los pensamientos automáticos se entretejen inadvertidamente a través del flujo del diálogo interno. Parecen ir y venir con voluntad propia. También tienden a actuar como señales de otro pensamiento. Todos hemos tenido la experiencia de un pensamiento deprimente que dispara una larga cadena de pensamientos deprimentes asociados.

 

Los pensamientos automáticos son aprendidos.

Desde la infancia la gente ha ido expresando aquello que piensa. Todas las personas han sido condicionadas por la familia, los amigos, y los medios de información para interpretar los sucesos de cierta forma.

Escuchar los pensamientos automáticos es el primer paso para conseguir el control de las emociones desagradables.

La mayor parte del diálogo interno es inocuo. Los pensamientos automáticos que causan daño, sin embargo, pueden identificarse porque casi siempre preceden a una situación de ansiedad.

Los pensamientos automáticos a menudo son relámpagos rápidos y muy difíciles de percibir. Transmiten una especie de breve imagen verbal, o son telegrafiados con pocas palabras simples.

 

¿Cómo podemos deshacernos de ellos? Pues bien, no es fácil pero sin duda puede conseguirse.

 

  1. Reconstruyendo una situación problemática, repasándola una y otra vez en la imaginación hasta que la emoción que provoca ansiedad empiece a emerger. ¿Qué se está pensando cuando surge la emoción?

Observemos los pensamientos como si se tratara de una película a cámara lenta. Escuchemos detenidamente el diálogo interno, frase a frase. Apreciemos el milisegundo que se necesita para decir un «no aguanto más» o el medio segundo de imagen de un suceso terrorífico. Apreciemos cómo se están describiendo e interpretando internamente las acciones de los demás: «ella está aburrida… Él está dominándome…».

2.- Desarrollando la frase taquigrafiada hasta completar la original de la que proviene. «Marearse» puede ser la frase taquigrafiada de «estoy mareándome y creo que voy a ponerme peor… No puedo resistirlo, voy a perder el control»,

«Loco» puede provenir de «me siento como si estuviera perdiendo el control y esto podría significar que estoy volviéndome loco… Mis amigos me rechazarán, voy a perderlo todo…». Oír el telegrafiado no es suficiente. Es necesario escuchar el silogismo entero para comprender la lógica deformada de la que florecen las emociones dolorosas.

Diario de pensamientos

Para apreciar el poder de los pensamientos automáticos y el papel que juegan en la vida emocional, cada persona debe escribir su propio diario de pensamientos y ver si el pensamiento automático primario tiene el mismo peso una vez analizada la situación en la que han aparecido.

 

Técnica autocontrol para niños

Técnica de autocontrol infantil: AUTOINSTRUCCIONES

 

Es una técnica cognitiva diseñada por Meichenbaum. Consiste en modificar el diálogo interno de la persona para facilitar el afrontamiento de una determinada tarea, situación o acontecimiento.

Se utiliza generalmente acompañado de otros procedimientos de modificación de conducta.

 

Antes de comenzar el entrenamiento en auto instrucciones se pide al niño que observe y registre el diálogo interno que mantiene mientras realiza una determinada tarea, conducta o se enfrenta a una situación.

Es necesario, por tanto, enseñar al niño a analizar las distintas secuencias de acciones que llevan a una conducta meta determinada y qué tipo de autoverbalizaciones o autoinstrucciones pueden ser las más adecuadas en cada una de las secuencias.

 

Lo que el modelo trata de enseñar a través de estas instrucciones puede concretarse en:

1º- Definir el Problema: ¿Qué tengo que hacer?
2º- Guía de la Respuesta: ¿Cómo tengo que hacerlo? (despacio, pinta la raya hacia abajo….).
3º- Autorrefuerzo: Lo estoy haciendo bastante bien.
4º- Autocorrección: En el caso de que no se alcance el objetivo propuesto, afrontar el error (si cometo un error puedo continuar. Iré mas despacio.

 

Lo que el modelo trata de enseñar a través de estas instrucciones puede concretarse en:

1º- Definir el Problema: ¿Qué tengo que hacer?
2º- Guía de la Respuesta: ¿Cómo tengo que hacerlo? (despacio, pinta la raya hacia abajo….).
3º- Autorrefuerzo: Lo estoy haciendo bastante bien.
4º- Autocorrección: En el caso de que no se alcance el objetivo propuesto, afrontar el error (si cometo un error puedo continuar. Iré más despacio.

Para facilitar el proceso de interiorización de las autoinstrucciones, se siguió la secuencia sugerida pro Luria, para la adquisición del control de la conducta motora voluntaria.

Fases:

  1. Un adulto (modelo) realizaba en presencia del niño un dibujo, dándose instrucciones concretas relevantes para la tarea.
  2. El niño realizaba el dibujo mientras que el modelo adulto iba verbalizando en voz alta, instrucciones similares a las que se dio él, adaptándolas a la ejecución concreta del niño (guía externa explícita).
  3. El niño realizaba el dibujo nuevamente pero dándose las instrucciones él mismo en voz alta (autoguía explícita).
  4. El niño realizaba el dibujo dándose las instrucciones en voz baja (autoguía explícita desvanecida).
  5. El niño verbalizaba el dibujo dándose las instrucciones concretas pertinentes sin verbalizarlas (autoguía encubierta).

Inteligencia Emocional para padres

¿Qué es la educación emocional? es el desarrollo de competencias emocionales: conciencia emocional, regulación emocional, autogestión, inteligencia interpersonal, habilidades de vida y bienestar; la educación emocional fomenta el autoconocimiento, la autoestima y la empatía, entre otros.

La educación emocional tiene como objetivo el desarrollo de competencias emocionales, que de forma positiva ayudan a la formación de una personalidad integral, a través de actividades y programas educativos que contemplen no sólo los aspectos intelectuales, sino también aspectos socioemocionales, motivacionales y valores

La vida del niño trascurre fundamentalmente en dos entornos, la familia y el colegio. A partir de la preadolescencia también la sociedad es un nicho fundamental de aprendizaje. Pero la mayor parte del tiempo se pasa con adultos padres o profesores, que juegan un papel básico en la educación y desarrollo de la personalidad de los niños.

Suponen un modelo y referente de conductas, actitudes, valores y cómo no, también del manejo de emociones. Los niños aprenden por imitación y asimilación de valores, actitudes, hábitos, respuestas emocionales ante diferentes situaciones, pero también por acomodación, gracias a sus propias experiencias de interacción con el mundo familiar y social que les rodea.

El clima y entorno familiar y escolar pueden favorecer que los niños aprendan a explorar e identificar sus emociones, expresarlas y gestionarlas de forma positiva o pueden proporcionar un entorno menos adecuado para ello, presentando patrones inadecuados de respuesta afectiva como son por ejemplo la negación o el castigo de la expresión emocional o respuestas emocionales basadas en la frustración, la culpa o el miedo.

Las conductas se aprenden y las emociones también. Lo positivo de esto es que podemos enseñar a nuestros hijos a gestionar de forma positiva sus emociones y a que aprendan a identificar y responder de forma adecuada a las emociones y reacciones de los demás.

 

¿Cómo podemos favorecer desde la interacción personal que nuestros hijos/alumnos aprendan a manejar bien sus emociones?

 

En primer lugar es clave que como adultos hagamos una reflexión sobre cómo nosotros manejamos nuestras propias emociones y cómo solemos responder ante las reacciones emocionales de los demás, incluidas las respuestas emocionales de nuestros hijos o alumnos.

Éstos aprenden no sólo de lo que les decimos, sino sobre todo, de lo que nosotros hacemos y somos, podemos partir del planteamiento de las siguientes preguntas:

.

  1. ¿Somos capaces de identificar cómo nos sentimos ante las diferentes situaciones? ¿Sabemos identificar emociones?

 

  1. ¿Somos capaces de entender cómo se sienten los demás y ponernos en su lugar?

 

  1. ¿Sabemos escuchar de forma activa, sin interrumpir e intentando comprender lo que los demás están diciendo?

 

  1. ¿Cómo gestionamos nuestros propios estados de ánimo como la ira, el enfado, la culpa o la tristeza? ¿Cómo los toleramos y cómo hacemos para sentirnos mejor? ¿Cómo nos afectan esos estados a nuestro funcionamiento diario?

 

  1. ¿Cómo hacemos para resolver problemas que nos generan emociones negativas?

 

  1. ¿Cómo solemos tomar decisiones? ¿Actuamos impulsivamente y sin pensar o buscamos diferentes alternativas valorando cuál es la mejor respuesta en función de las consecuencias emocionales para nosotros y los demás?

 

  1. Cuando algo nos gusta de verdad, ¿cómo actuamos para motivarnos y mantener esa actividad? ¿Expresamos nuestra alegría y agradecimiento cuando nos sentimos felices o agradecidos a otros?

 

  1. Cuando nos encontramos con situaciones difíciles o en los reveses de la vida, ¿sabemos pedir ayuda? ¿Intentamos resolver nuestros problemas buscando soluciones?

 

A la hora de educar a mis hijos…  2 familia

¿Soy consciente de cómo me siento cuando mi hijo no me hace caso o no responde como espero que haga según su edad? ¿Cómo me siento cuando no hace lo que me han enseñado o lo que los libros dicen que debería hacer?

¿Cómo se sienten mis hijos/alumnos en las diferentes situaciones del día a día? ¿Qué les hace felices o les pone contentos, qué les enfada y qué les entristece?

¿Soy consciente al actuar de que lo que hago como padre/madre/ afecta

a los niños?

¿Suelo utilizar el diálogo para resolver problemas cotidianos de convivencia? ¿Funciona?

Conocerse a uno mismo y las propias reacciones es fundamental como punto de partida para poder educar responsablemente y con cierta coherencia. Si tengo dificultades en conocer, controlar, gestionar mis emociones, debería plantearme maneras de mejorar y aprender a manejar las emociones mejor y así favorecer el desarrollo y aprendizaje emocional positivo de los niños y adolescentes.

 

En el Centro de Psicología Avances tenemos elaborado un taller de Inteligencia Emocional para padres. Si estás interesado en la creación de grupo ponte en contacto con nosotros. (Contacto: 6377251611 familia

SOBREPROTECCIÓN INFANTIL

La sobreprotección se define como un acto de cuidado excesivo. El acto de protección suele ser normal, natural, instintivo y necesario; ¿quién no ha corrido alguna vez para apartar a un niño que se dirige hacia un paso de peatones? Lo peligroso, es cuando este tipo de actitudes se repiten ante cualquier actividad que realiza el niño.

Los padres que sobreprotegen a sus hijos tienen sus razones particulares para hacerlo, y para ellos, esas razones justifican sus comportamientos.

Las consecuencias sobre la personalidad y los patrones de conducta de sus hijos se van a hacer evidentes desde muy pronto, pero sobre todo, a partir de la época de la adolescencia. Cuando empiezan a aparecer comportamientos que muestran malestar en el hijo/a, el padre/madre se pregunta qué está pasando, si él/ella ha intentado hacer todo lo posible para que no lo pase mal, para que no sufra. Muchas veces no pueden comprender. Y en muchos casos, se achaca ese malestar al hijo/a, a su personalidad, a sus amigos, al colegio/instituto,… Muchos de los padres que han sobreprotegido en exceso a los hijos son incapaces de reconocerse a sí mismos que su estilo de educación ha podido influir para que sus hijos se sientan mal en la adolescencia o en la vida adulta. Reconocerlo sería reconocer que se han equivocado, sus intenciones eran buenas pero las consecuencias no lo han sido tanto. Muchas veces estos padres empiezan a tener una lucha interior sobre si se han equivocado o si es que “el niño/a le ha salido mal”. Hay que tener en cuenta que los niños aprenden a base de equivocaciones, de errores de triunfos y de fracasos, si no es permitimos fracasar, su aprendizaje no será satisfactorio.adoles

¿Qué consecuencias tiene la sobreprotección en la edad adulta?

  • Sentimientos de inutilidad y dependencia: si en lugar de sugerir y guiar, optamos por darlo todo solucionado, supervisar en exceso o imponer, no vamos a permitir que el niño desarrolle adecuadamente sus habilidades y capacidades, por lo que cuando sea adulto, es probable que aparezcan sentimientos de inutilidad y dependencia, que pueden favorecer que la autoestima sea baja y no tenga seguridad en sí mismo, y por tanto, que se desarrolle una excesiva timidez y falta de habilidades sociales.
  • Miedos y conductas evitativas: el adulto, fruto de su inseguridad y su sentimiento de incapacidad, presentará miedo ante situaciones cotidianas que en realidad no suponen un peligro, perdiendo muchas oportunidades por su tendencia a no enfrentarse a los problemas ni a asumir responsabilidades.
  • Dejarse manipular, poca iniciativa, pasividad: tendrá más facilidad para dejarse llevar por el ambiente que le rodea y por las decisiones de los demás, tendiendo a tener una actitud más pasiva, en lugar de tomar la iniciativa y decidir por él mismo lo que le conviene o lo que desea. A la larga, esto también puede llevarle a un desinterés por las personas y las relaciones sociales.
  • RETRASOS O DIFICULTADES EN EL APRENDIZAJE Y PUESTA EN PRÁCTICA DE HABILIDADES SOCIALES. Muchas veces estos chavales tienen dificultades para entablar o mantener relaciones. A veces son niños muy tímidos, que les cuesta iniciar conversaciones, que les cuesta integrarse en grupos, que en seguida que algo no sale como les gustaría se sienten mal y prefieren retirarse… Tengamos de nuevo en cuenta que a lo largo de su vida, su madre/padre o ambos, no le han permitido solucionar sus propios problemas, porque ya los han solucionado ellos por él/ella. La consecuencia es el no aprendizaje de habilidades de solución de problemas, algo necesario para las relaciones personales.
  • RELACIONES DIFÍCILES CON LOS PADRES. Según van creciendo, pueden haber desarrollado mucha rabia contra los padres, porque van viendo sus dificultades a la hora de enfrentarse a problemas, y pueden echarles la culpa a ellos. Además, los padres pueden haber cortado mucho la libertad de esta persona en su desarrollo, haciendo que dejara de hacer cosas porque podía ser peligroso, quizá cosas habituales en otros chavales de su edad. Debido a ello, las discusiones con los padres pueden ser frecuentes, la culpabilización hacia ellos puede ser la norma general.
  • Por otro lado, el haber crecido con escasos límites educacionales y obteniendo fácilmente todo lo que se ha deseado, puede implicar que en la edad adulta no se sepa dar valor a las cosas ni se tolere la frustración, apareciendo conductas algo egocéntricas y poco empáticas.Proteger y ayudar a los hijos a solucionar sus problemas ayuda a su desarrollo pero evitar que los niños sufran solucionando sus propios problemas con la sobreprotección, hace que a corto plazo se sientan bien y protegidos pero a largo plazo la falta de recursos propios de los niños, hará que todos los miedos de los padres sobre el sufrimiento de sus hijos se cumplan. burbuja

FOBIAS

 

DEFINICIÓN

La fobia específica (también llamada fobia simple), es un trastorno de ansiedad que se caracteriza por la presencia de un miedo intenso o una ansiedad significativa, tras la exposición a ciertos objetos o ciertas situaciones específicos.

Aunque este trastorno puede implicar cualquier tipo de situación, en la práctica clínica existen algunas más comunes:

  • Miedo a animales o insectos. Los más temidos son las serpientes, las arañas, los gatos, los ratones, los perros, los pájaros y todo tipo de insectos.
  • De tipo ambiental . Son miedos a todo tipo de aspectos de nuestro ambiente como el miedo a las tormentas, al agua y el más frecuente, el miedo a las alturas. Miedo a la sangre , heridas o inyecciones
  • De tipo situacional, son miedos a estar en determinadas situaciones: miedo a volar en avión, claustrofobia o miedo a los espacios cerrados, miedo a las alturas…

fobia especifica

SÍNTOMAS

  • La exposición al estímulo temido (ej. Las arañas), provoca inmediatamente una respuesta de ansiedad significativa.
  • La persona suele evitar el estímulo temido y en caso de tener que enfrentarse a él, es a costa de un marcado malestar.
  • La persona reconoce que su miedo es excesivo o irracional. El conocer que el miedo es irracional es una característica de las fobias específicas que la diferencian de otro tipo de transtornos. En el caso de los niños, esta característica no se suele cumplir.
  • En muchas ocasiones, existe una marcada ansiedad anticipatoria cuando la persona sabe que se tiene que enfrentar a la situación. Por ejemplo, una persona con fobia a la sangre, puede sentir un gran malestar durante los días previos a tener que realizarse un análisis.

 

PROBLEMAS QUE ACARREA

Las fobias específicas, son limitantes en función del tipo de vida de la persona que las padece, pueden limitar muchísimo al individuo. Por ejemplo, una persona que tenga miedo a coger el avión y que por su trabajo tenga que viajar, puede poner en peligro su vida laboral.

Alguien con fobia a la sangre o a las inyecciones puede evitar acudir al médico y soportar el dolor, antes que enfrentarse a un posible análisis.

Una persona con fobia a los espacios abiertos, puede ver restringidos sus movimientos e incluso dejar de salir de casa, lo que imposibilita tanto sus relaciones sociales como su trabajo.
Generalmente, las fobias específicas se van a mantener toda la vida sino se realiza un adecuado abordaje psicológico. En la mayoría de los casos la persona va a vivir con el miedo tratando de evitar el objeto o situación temida cuando sea posible. Si lo que teme es algo poco frecuente como serpientes o ratones, probablemente la persona no tendrá dificultades en convivir con su fobia sin apenas molestias. Sin embargo, en otras ocasiones, cuando el objeto o la situación temida son frecuentes y necesarios para la vida de la persona la fobia puede ser un importante obstáculo y generar graves consecuencias para la persona– pensemos en una persona con miedo a los ascensores que trabaja en un décimo piso o en una persona que vive en un pueblo aislado y tiene miedo a los coches –. Incluso, en los casos más graves, la fobia se puede agravar con la presencia de crisis de ansiedad o ataques de pánico ante la presencia del objeto o situación fóbica.
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ATENCIÓN PLENA

La observación consciente es una forma de meditación. Es sutil, pero poderosa.Mindfulness o Atención Plena significa prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación. Es vivir aquí y ahora. A través de la atención quedas libre de enredarte en el pasado y preocuparte por el futuro.

Pero, ¿cómo mantenerse en contacto en “el aquí y ahora” si tu mente divaga de una lado para otro?

Durante los últimos 30 años, la práctica de Mindfulness o Atención Plena está integrándose a la  Medicina y Psicología de Occidente. Es aplicada y estudiada científicamente y por ello reconocida como una manera efectiva de reducir el estrés, aumentar la autoconciencia, reducir los síntomas físcos y psicológicos asociados al estrés y mejora del bienestar general.

Este tipo de atención nos permite aprender a relacionarnos de forma directa con aquello que está ocurriendo en nuestra vida, aquí y ahora, en el momento presente. Es una forma de tomar conciencia de nuestra realidad, dándonos la oportunidad de trabajar conscientemente con nuestro estrés, dolor, enfermedad, pérdida o con los desafíos de nuestra vida. En contraposición, una vida en la que no ponemos atención, en la que nos encontramos más preocupados por lo que ocurrió o por lo que aún no ha ocurrido, nos conduce al descuido, el olvido y al aislamiento, reaccionando de manera automática y desadaptativa.

En el Centro de Psicología Avances, contamos con la experiencia para iniciar el aprendizaje del Mindfulness y conseguir una mejora del bienestar general de la persona.mind-full

ASERTIVIDAD (Cómo aprender a explicar nuestras necesidades y opiniones)

La forma de interaccionar con los demás puede convertirse en una fuente considerable de estrés en la vida. El entrenamiento asertivo permite reducir ese estrés, enseñando a defender los legítimos derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido.

Se define asertividad como la habilidad personal que nos permite expresar sentimientos, opiniones y pensamientos, en el momento oportuno, de la forma adecuada y sin negar ni desconsiderar los derechos de los demás. Es decir, nos referimos a una forma para interactuar efectivamente en cualquier situación que permite a la persona ser directa, honesta y expresiva.

El principio de la asertividad es el respeto profundo del yo, sólo al sentar tal respeto, podemos respetar a los demás.

Diferenciación conducta asertiva o socialmente habilidosa, agresiva y pasiva

La falta de asertividad se da en las personas que tienen problemas a la hora de relacionarse. Debemos diferenciar entre conducta asertiva o socialmente hábil, pasiva y agresiva.

Conducta asertiva o socialmente hábil: Implica firmeza para utilizar los derechos, expresar los pensamientos, sentimientos y creencias de un modo directo, honesto y apropiado sin violar los derechos de los demás. Es la expresión directa de los propios sentimientos, deseos, derechos legítimos y opiniones sin amenazar o castigar a los demás y sin violar los derechos de esas personas.

Conducta pasiva: Transgresión de los propios derechos al no ser capaz de expresar abiertamente sentimientos, pensamientos y opiniones o al expresarlos de una manera autoderrotista, con disculpas, falta de confianza…El objetivo de este tipo de conductas es apaciguar a los demás y el evitar conflictos a toda costa. Comportarse de este modo en una situación puede dar como resultado una serie de consecuencias no deseables.

La persona que actúa así se puede sentir a menudo incomprendida, no tomada en cuenta y manipulada, ¿cuántas veces has estado en una situación en la que querías decir que no a algo y no has sido capaz?

Además, puede sentirse molesta respecto al resultado de la situación o volverse hostil o irritable hacia las otras personas, puede acabar por estallar. Hay un límite respecto a la cantidad de frustración que un individuo puede almacenar dentro de sí mismo. (No podemos decir a todo que sí por no molestar a los demás, este tipo de respuestas sólo producen una sobrecarga emocional que en algún momento nos superará y no podremos gestionar)

Conducta agresiva: Defensa de los derechos personales y expresión de los pensamientos, sentimientos y opiniones de una manera inapropiada e impositiva y que transgrede los derechos de las otras personas. La conducta agresiva en una situación puede expresarse de manera directa o indirecta. La agresión verbal directa incluye ofensas verbales, insultos, amenazas y comentarios hostiles o humillantes. El componente no verbal puede incluir gestos hostiles o amenazantes. La agresión verbal indirecta incluye comentarios sarcásticos y rencorosos y murmuraciones. Las víctimas de las personas agresivas acaban, más tarde o más temprano, por sentir resentimiento y por evitarlas. El objetivo habitual de la agresión es la dominación de las otras personas. La victoria se asegura por medio de la humillación y la degradación. Se trata en último término de que los demás se hagan más débiles y menos capaces de expresar y defender sus derechos y necesidades.

Las consecuencias a largo plazo de este tipo de conductas son siempre negativas

Respuestas asertivas y ventajas

La respuesta asertiva se considera como una habilidad de comunicación interpersonal y social, es una capacidad para transmitir opiniones, posturas, creencias y sentimientos de cada uno sin agredir ni ser agredido.

Si para el individuo las opiniones y deseos de los demás prevalecen sobre los propios, la consecuencia es la sumisión que impide que avance el grado de confianza de una relación al no darse a conocer y convirtiéndose así en un absoluto desconocido.

Hay diversas respuestas asertivas, que guardan relación con los derechos asertivos:

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  • Rechazar una petición.
  • Hacer una petición o solicitar ayuda.
  • Solicitar un cambio de conducta que resulta molesta.
  • Mostrar desacuerdo.
  • Hacer una crítica.
  • Recibir una crítica.
  • Formular un elogio.
  • Hacer cumplidos.

Quien más lesiona nuestros propios derechos asertivos es nuestro yo, cuando no nos respetamos y por nuestro derecho hacemos valer los de los demás. Como derechos asertivos podemos incluir:

  • Considerar las propias necesidades.
  • Cambiar de opinión.
  • Expresar tus ideas y sentimientos.
  • Decir no ante una petición, sin sentirse culpable.
  • Ser tratado con respeto y dignidad.
  • Cometer errores.
  • Pedir y dar cuando así lo decidas.
  • Hacer menos de lo que como humano puedes hacer.
  • Establecer tus prioridades y tus propias decisiones.
  • Sentirse bien.
  • Tener éxito.
  • La privacidad.
  • La reciprocidad.
  • No usar tus derechos.
  • Exigir la calidad pactada.
  • Ser feliz

Una cualidad de ser asertivo es expresar deseos u opiniones, existe un sistema que llamaremos «D.E.PA».

El D.E.P.A se refiere a:

D – Describir de manera clara la situación que nos desagrada o que deseamos cambiar.

E – Expresar los sentimientos personales en primera persona, evitando acusar al otro.

P – Pedir un cambio concreto de conducta.

A – Agradecer la atención del otro a nuestra petición.

A través del aprendizaje de diferentes técnicas para mejorar las conductas asertivas, lo que mejorará nuestra forma de relacionarnos con los demás y de relacionarnos con nosotros mismos desde el respeto. Desde el centro de psicología Avances, trabajamos con técnicas para mejorar la conducta asertiva y os proponemos realizar este breve cuestionario de ASERTIVIDAD: (pincha sobre la imagen)

asertividad

 

ANSIEDAD GENERALIZADA

 

Una persona   con ansiedad generalizada es aquella que tiene una preocupación excesiva durante un período de tiempo superior a 6 meses. Además, esta preocupación no se restringe a un único tema o problema, sino que abarca una gama más o menos amplia de acontecimientos y situaciones.

La persona tiene que sentirse incapaz de controlar su estado de nervios y mostrarse desbordado ante el mínimo aumento de la tensión o ante la suma de pequeñas complicaciones. Las señales de ansiedad más corrientes son: inquietud a lo largo de casi todo el día, fatiga precoz (ante cualquier cosa el sujeto está agotado), dificultades para concentrarse (lo que suele repercutir en el rendimiento académico o laboral), irritabilidad (saltan por cualquier cosa), tensión muscular (que, en ocasiones, puede producir contracturas y dolores) y trastornos del sueño (es muy corriente la dificultad para conciliar el sueño y la queja de que no se tiene un sueño reparador o profundo).

    Es habitual que esta forma de reaccionar se asocie a una manera de ser; es decir: el sujeto suele afirmar que siempre ha sido así (alguien muy nervioso) y que nunca ha sido capaz de controlarse y estar tranquilo, al menos durante periodos de tiempo prolongados. Por eso, para diagnosticar este cuadro, las situaciones que originan ansiedad y preocupación no se deben limitar a las que son propias de otros trastornos, como el temor a sufrir una crisis de angustia, el miedo a quedar mal en público (fobia social), a contraer una enfermedad por tocar cosas sucias (trastorno obsesivo-compulsivo), a estar alejado de casa o de las personas queridas (trastorno por ansiedad de separación), a engordar (anorexia nerviosa), a tener múltiples síntomas físicos (trastorno de somatización) o a padecer una enfermedad grave (hipocondría).
    Aunque los individuos que sufren de ansiedad generalizada no siempre reconocen que sus preocupaciones resultan excesivas (por ejemplo, pueden opinar que es fundamental estar así de pendientes del viaje que van a hacer para que todo salga bien), siempre manifiestan una evidente dificultad para controlarlas y les provocan malestar y un deterioro social, laboral o familiar (por ejemplo, es habitual que sus hijos o su pareja están hartos del estado de nervios en que viven por sus enfados ante cualquier contratiempo).
    También tiene que resultar evidente que la intensidad, la duración o la frecuencia de la ansiedad y de las preocupaciones son claramente desproporcionadas con las posibles consecuencias que puedan derivarse de la situación o el acontecimiento temidos .
    Los adultos con trastorno de ansiedad generalizada acostumbran a preocuparse por las circunstancias normales de la vida diaria, como son las posibles responsabilidades laborales, temas económicos, la salud de su familia, los pequeños fracasos de sus hijos y los problemas de carácter menor (por ejemplo, las faenas domésticas, la reparación del automóvil o el llegar tarde a las reuniones). Los niños con trastorno de ansiedad generalizada tienden a preocuparse por su rendimiento en el colegio o por la calidad de sus actuaciones (por ejemplo, en un acto escolar o social). ansiedad generalizada
Para confirmar el diagnóstico hay que descartar que la tensión se deba a la ingesta de estimulantes (café, té, coca-cola, determinadas comidas, etc.), al abuso de determinadas drogas (incluidos fármacos o tabaco) o a una enfermedad médica general. Durante el curso del cuadro es muy corriente que las preocupaciones se trasladen de un objeto o una situación a otros.
En el Centro de Psicología Avances, ofrecemos atención personalizada basada en técnicas psicológicas, a través de las cuales se  busca contrarrestar el sufrimiento de la persona y enseñarle las habilidades adecuadas para hacer frente a los diversos problemas de su vida.

ANSIEDAD

Ansiedad

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad constituye un aspecto normal del estado emocional de los seres humanos. La angustia se define como un afecto similar al miedo pero que, a diferencia de este, no obedece a un estímulo amenazante externo, sino que es vivida como procedente de la interioridad psíquica del individuo. Para la psiquiatría europea la ansiedad se refiere a la expresión sobresaltada de ese afecto.

Epidemiología

El trastorno de ansiedad generalizada es uno de los trastornos psiquiátricos más comunes; es más frecuente en mujeres y está relacionado con el estrés ambiental crónico. En personas de mayor edad existe una mayor prevalencia de ansiedad grave. Hay una asociación con el ámbito social, y existe una mayor incidencia sobre la población con bajos niveles socioeconómicos.

El síntoma que los pacientes refieren como “sentirse nervioso” es el de mayor frecuencia y gravedad, seguido por “sentirse irritado”; el pánico es más frecuente en mujeres. Los dolores de espalda y cuello y las cefaleas son las afecciones más comunes, seguidas por “cansarse fácilmente” y “sentirse débil”.

Causas de la ansiedad

La ansiedad, al igual que otros sentimientos (placer, exaltación, euforia, éxtasis, tristeza, ira, rabia y calma), son fundamentales en la vida de las personas; regulan la interacción con los demás y ofrecen un sistema de alarma que, en el caso del miedo, sirven para afrontar situaciones de peligro o riesgo.

Estas emociones, así como la percepción y la acción, están controladas por circuitos neuronales del encéfalo. En el caso específico de la angustia, su experiencia incluye tres tipos de componentes:

  • Un componente cognoscitivo.
  • Respuestas autonómicas, endocrinas y esqueleto-motoras.
  • Representaciones subjetivas del estado emocional.

Síntomas de la ansiedad                               ansiedad

La característica esencial de este trastorno es un sentimiento de desazón y desasosiego generalizados y persistentes, que no están referidos a ninguna circunstancia ambiental en particular. Lo más habitual es que el paciente se queje de estar permanentemente nervioso, así como de sentir otros síntomas típicos de la ansiedad como temblores, tensión muscular, exceso de sudoración, mareos y vértigos, taquicardia, y molestias epigástricas.

Con frecuencia manifiestan el temor a que ellos mismos, o sus seres queridos, puedan contraer una enfermedad o sufrir un accidente, entre diversas obsesiones y presentimientos de carácter negativo. La ansiedad es un trastorno más frecuente en mujeres y está a menudo relacionado con el estrés ambiental de su vida cotidiana. Tiene un curso variable, dependiendo de las características de la persona afectada, pero tiende a ser fluctuante y crónico.

Para que el trastorno de ansiedad sea diagnosticado como tal, el paciente debe presentar síntomas de ansiedad casi todos los días durante varias semanas seguidas. Los signos de ansiedad más indicativos son:

  • Aprensión (excesiva preocupación sobre posibles desgracias futuras, sentirse “al límite” de sus fuerzas, dificultad de concentración, etcétera).
  • Tensión muscular (agitación e inquietud psicomotrices, cefaleas de tensión, temblores, incapacidad de relajarse).
  • Hiperactividad vegetativa (mareos, sudoración, taquicardias o taquipnea, molestias epigástricas, vértigo, sequedad de boca…).
  • Los niños suelen manifestar una necesidad constante de seguridad y atención, y quejarse reiteradamente.

Tratamiento de la ansiedad

En el tratamiento de la ansiedad se recurre generalmente a la utilización de estos fármacos:

  • Benzodiazepinas (ansiolíticos).
  • Inhibidores selectivos de la receptación de serotonina (ISRS).
  • Antidepresivos tricíclicos e inhibidores selectivos de la monoaminooxidasa (MAO).

No obstante, antes de utilizarlos recuerda que hay que consultar siempre con un especialista.

Tratamiento psicoterapéutico de la ansiedad

Pretende reforzar los mecanismos de defensa, aumentar la fortaleza del yo, y lograr que el paciente utilice los aspectos emocionalmente correctivos de la relación con el terapeuta, para lograr una compresión mejor de la naturaleza, frecuentemente inadecuada, de sus propias relaciones interpersonales.

Entre los que han demostrado su efectividad, podemos señalar:

Información al paciente sobre la naturaleza de la ansiedad generalizada : mecanismos básicos, funcionalidad y disfuncionalidad, explicación sobre los síntomas y su alcance, relaciones entre pensamiento, emoción y acción.

-Entrenamiento en relajación: respiración diafragmática lenta y relajación muscular progresiva.

-Identificación y neutralización del procedimientos contraproducentes, utilizados por el paciente para regular su problema, pero que, en realidad, contribuyen, no a la solución, sino al mantenimiento del problema. Para más información sobre estos procedimientos puede consultarse el apartado Ir de mal en peor del menú de la izquierda.

-Prevención de las conductas de preocupación.

-Entrenamiento en técnicas de solución de problemas y organización del tiempo

-Técnicas cognitivas: reestructuración interpretaciones catastróficas, control pensamientos automáticos, sobreestimación de la probabilidad de ocurrencia de un hecho negativo.

-Exposición controlada y progresiva a situaciones temidas

-Desarrollo de habilidades sociales y mejora de la calidad de las relaciones interpersonales.

-Planificación de actividades agradables y placenteras. Poner el acento en lo que se quiere que pase, más que en evitar lo que no se desea que ocurra, en una situación dada.

El tratamiento psicoterapéutico de la ansiedad ha de ser realizado por un profesional capacitado.

 

Signos de detección precoz en la Dislexia

El trastorno específico de la lectura (Dislexia) se caracteriza por un deterioro de la capacidad para reconocer palabras, lectura lenta e insegura y escasa comprensión. Ello no es debido a factores como la baja inteligencia o a deficiencias sensoriales significativas. Con frecuencia, viene acompañada de otras alteraciones en la expresión escrita, el cálculo o algún otro tipo de trastorno de la comunicación.

 

Algunos signos de detección precoz de la Dislexia:

1) Falta de conciencia fonológica, es decir:

  • Confunde fonemas, los invierte
  • Le cuesta percibir los fonemas
  • Integra fonemas
  • Segmenta fonemas

2) Falta de memoria secuencial auditiva para:

  • Recordar números
  • Recordar frases
  • Recordar órdenes

3) Dificultades de acceso al léxico para:

  • Denominar colores
  • Denominar dibujos
  • Acceder al vocabulario durante el discurso
  • Hacer asociaciones semánticas

4) Dificultades en la lectura, es decir, presenta:

  • Baja velocidad lectora
  • Omisiones
  • Substituciones
  • Inversiones

5) Dificultades en la escritura, es decir, presenta problemas de:

  • Caligrafía
  • Omisiones
  • Sustituciones
  • Inversiones
  • Adiciones

Otros signos de alerta:

Aparecen trastornos en los procesos madurativos como por ejemplo, en la percepción, la psicomotricidad y la atención, es decir, presentan dificultades para, coger el lápiz, recortar etc. Su trazo es inseguro, les cuesta hacer lazos o nudos, no distinguen correctamente entre derecha e izquierda, delante o detrás etc.

Presentan dificultades en el uso del tiempo: mañana/tarde/noche, ayer/hoy/mañana etc.

Pueden confundir el orden de los días de la semana, meses etc.

Les falta habilidad en el cálculo, pueden confundir por ejemplo, la suma con la resta, o bien memorizar, reproducir o aplicar las tablas de multiplicar.

Presentan problemas de memoria, por ejemplo, olvidan anotar los deberes en su agenda, olvidan fácilmente lo que acaban de aprender etc.

Les cuesta realizar diversas ordenes a la vez si las reciben todas seguidas, por ejemplo, ves a tu cuarto, trae tus libros, y apaga la luz al salir.

La dislexiaes fácil de reconocer o por lo menos sospechar, si las personas que rodean al niño conocen las características. Una identificación temprana de la situación y un tratamiento adecuado y continuo puede ayudar al estudiante a superar esta barrera y a llevar una vida relativamente normal.

La dislexia o trastorno específico de la lectura, a pesar de que son varios los factores que pueden influir en su aparición y desarrollo, tiene un claro origen neurobiológico y, por tanto, no obedece al capricho, desmotivación o mala actitud del niño hacia la lectura.

No está causada por un bajo nivel de Inteligencia. Los niños disléxicos, en general, tienen buenas capacidades intelectuales fuera de los procesos específicos de la lectura y escritura.

Los niños disléxicos, tienen su propio ritmo de aprendizaje y parten con clara desventaja respecto a los niños que no tienen estos problemas. No ridicularizar delante de otros ni hacerle sentir culpable. Se trata de un trastorno que el niño debe saber que conocemos para poder ayudarle adecuadamente.

Darle todo el soporte en clase: Efectuar la evaluación academica oralmente siempre que sea posible. Valorar ante todo su esfuerzo e interés más que sus resultados respecto al nivel del resto de la clase. Proporcionarle un entorno físico adecuado, con pocos elementos distractores (ventanas, sitios de paso, etc.). Dotarle de ayudas para corrección de textos y/o calculadoras para problemas de cálculo si le pueden ayudar. Necesitará más tiempo que sus compañeros para efectuar el mismo trabajo.

Es conveniente no agobiar al niño con  exceso de trabajo. El niño disléxico tiene mucha más dificultad para centrar y mantener la atención. Procurar graduar el tiempo de trabajo y ser flexible según las necesidades del niño. Reforzarlo adecuadamente y desdramatizar las situaciones. No hacerle repetir trabajos por haberlo hecho mal salvo situaciones excepcionales. Buscar ejercicios que le resulten lúdicos y le puedan asegurar, al menos de inicio, algún éxito.

Probablemente necesitará atención individualizada por parte de profesionales especializados.

Se trata de un trastorno crónico y, por tanto, las dificultades estarán siempre presentes aunque con diferentes consecuencias. En la etapa escolar es cuando se produciran los mayores conflictos al no poder seguir el ritmo de sus compañeros. En la etapa adulta persistirá un cierta dificultad en la fluidez y comprensión lectora pero sin mayores consecuencias. En todo caso, dependerá de la correcta atención y tratamiento recibido en la infancia.

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